“Los libros son obra de la soledad e hijos del silencio”. M. Proust

Archivo del mes Agosto, 2008

Ya viene

Por Alberto Infante • 17 Ago, 2008 • Sección: Poemas

Ya viene. Ya llega. Se le oye
sobre las copas de los plátanos,
entre los tejados de Mayo.
Aún no. Todavía no aquí.
Pero sus efectos – un minúsculo cambio
de humor, una pausa tendida, una leve
irisación del brillo – son ya perceptibles como un ritmo
sin forma aunque muy corporal.
Tardó mucho esta vez.  Lo buscamos
entre los presentimientos, en la casa [...]



Cielo

Por Alberto Infante • 17 Ago, 2008 • Sección: Poemas

Embarrado por nuestros desechos,
anegado por cuanto aborrecemos,
la voz del río en la garganta debería bastarnos.
¡Cielo, no me hagas soñar cuando te sueño!
¡Déjanos mirarnos dentro, con nuestra camisa rota,
nuestros ojos opacos y nuestra fatigada luz!
¿No es eso la Naturaleza: una forma de ver,
de sentir, de golpear los cristales
y de sentarse a la mesa?
Fin o pausa, luminaria [...]



No recuerdo

Por Alberto Infante • 17 Ago, 2008 • Sección: Poemas

No recuerdo bien qué hice o dije,
- o, más bien, qué dejé de hacer o de decir.
Recuerdo, sí, tu llamada nocturna.
Y, siendo como eres, orgullosa,
el cálido, cercano tono que empleaste.
Y, también, que me dormí pensando
qué más habrías dicho, o hecho,
o, al menos, intentado, si aquella no hubiera
sido tu postrera noche en la ciudad,
si yo no [...]



Delawere river

Por Alberto Infante • 17 Ago, 2008 • Sección: Poemas

“He aprendido a no recordar”
José Hierro
 No quiero olvidar.
Por eso, cada día me asomo
a un libro viejo, a una ventana rota,
a los cerrados ojos de quien
nace a la vida.
No quiero olvidar.
Vine con nada y partiré con nada.
Pero entre tanto cosecho
fósiles, hojas, cosas más o menos
compactas, caricias, sones que resuenan una y otra vez,
pesadumbres, amores, algunas alegrías,
numerosos [...]



Luz de amor

Por Alberto Infante • 17 Ago, 2008 • Sección: Poemas

“Los que ya no te ven sueñan en verte”
                                      P. Salinas
 
Para verte a ti no hay luz como esta luz
ni alamedas desnudas,
ni mediodías sin brisa.
Para verte a ti yo no sé que rendija
abrirá mi memoria en lugares distantes
que amanecen y sueñan.
No, yo no sé qué hacer con tu cuerpo
y tu nombre salvo retener el prodigio
y [...]



Retorno

Por Alberto Infante • 17 Ago, 2008 • Sección: Poemas

“Ahora aúllan los perros por los pinos”
                 F. Brines
El té ya no humea sobre la mesilla.
La fiebre acecha como un gato hambriento.
Fuera, la niebla le dibuja sombras a la nada.
Tendido en el lecho tirito y deliro
sin saber bien cómo. Otra vez, otro delirio
me hizo devorar un embozo para refrescar mi boca
y pienso que está de [...]



Fobias

Por Alberto Infante • 17 Ago, 2008 • Sección: Relatos y Novelas

(Para Isabel y Martín)
Estábamos tomando el té en el salón de la casa de Nuria, en la calle del Ferrocarril, y hablábamos de nuestras cosas. Entre ellas, de un viaje que pensábamos hacer el mes siguiente a una comarca del sur de Navarra célebre por la aridez del paisaje y la abundancia de cuevas. Celia, [...]



Vida social, 2005

Por Alberto Infante • 16 Ago, 2008 • Sección: Cuentos

Defunciones: Marcelino (71), Piedad (85), Josefa (54), Pascual (80), Polonia (90), Santiago (57), Enriqueta (89), Alicia (63), José (69), Genara (99), Ángeles (72), Valeriano (78), Emilio (76), Conrado (63), Martín (83), Ángel (92), Orencio (59), Rufino (75), María Luisa (77), Donato (81), Cecilio (83), Rufino (75), María Ángeles (93); Aquilina (61), Donato (81), Fernando (74), [...]



Gloria

Por Alberto Infante • 16 Ago, 2008 • Sección: Cuentos

11.9.03
Para Gloria, porque es suyo.
- “De Salvador Allende guardaré en mi memoria las bromas que hacia con mi padre y el gusto por los claveles dobles color Burdeos que pedía le tuviera mi papá en más de una visita. Sabía de su fanatismo por flores raras que se permitía cultivar desde las 6 a.m. antes [...]



Madrid 13/03/2004

Por Alberto Infante • 16 Ago, 2008 • Sección: Cuentos

Llegué a España hace tres años. En Bogotá dejé a mi hijo pequeño que me lo traje en cuanto pude. Allá enfermó mi marido y yo dejé mi puesto de enfermera en el hospital para cuidarlo. En ocho años gastamos cuanto teníamos pero nada se pudo hacer. Poco antes de morir él, la guerrilla nos [...]