"Nada es real hasta que se experimenta" John Keats

Allegro ma non troppo-Carlo M. Cipolla

Allegro ma non troppo

Carlo M. Cipolla

Es poco probable que fuera de unos cuantos y más bien reducidos círculos académicos alguien recuerde hoy alguna de las numerosas y bien documentadas obras de Carlo M. Cipolla (entre las que destaca su fundamental Historia Económica de la Población Mundial). Miles de personas recordarán sin embargo este librito de menos de noventa páginas que incluye dos breves textos, el primero de ellos dedicado a ilustrar el papel de las especias, y en particular de la pimienta, en el tránsito de la alta a la baja Edad Media europea (las Cruzadas incluidas), y el segundo, más célebre si cabe, titulado Las leyes fundamentales de la estupidez humana.

Escritos originariamente en inglés en 1973 y 1976 solo para los amigos, circularon enseguida de mano en mano, de forma casi clandestina, xerigrafiados o manuscritos, y tuvieron un éxito inesperado. Pasado un tiempo, el autor decidió editarlos en Italia de forma “oficial” con un prólogo que acabó siendo una deliciosa disgresión sobre las similitudes y diferencias entre ironía y humorismo (con la ironía uno se ríe de los demás, con el humor uno se ríe con los demás, postuló). Para él ambos, y sobre todo el humorismo, eran atributos de la inteligencia y componentes insustituibles en las relaciones humanas.

Hace falta haber manejado muchos datos, haberlos elaborado cuidadosamente para convertirlos en información relevante, haber reflexionado a fondo sobre esa información para transformarla en conocimiento, y haber sedimentado y experimentado durante largo tiempo con ese conocimiento para adquirir el grado de sabiduría ilustrada, distanciada, paródica en ocasiones, que destilan estos textos, de corte más histórico el primero y más propositivo y analítico el segundo. Los dos se leen de un tirón y dejan al lector pensativo, con una leve sonrisa en los labios.

Cipolla que en su juventud quiso ser filósofo y acabó dedicándose a la historia de la economía, perteneció a esa selecta lista de intelectuales de cultura enciclopédica y vocación humanista que conocía el poder liberador del conocimiento y también sus límites (no en vano inició su carrera entre las ruina todavía humeantes de una Europa devastada por la guerra). Probablemente pensaba que la vida es una cosa demasiado seria como para no tomársela a menudo a risa.

Carlo María Cipolla (1922-2000) nació y murió en Pavía (Italia). Estudió en la London School of Economics y fue catedrático en diversas universidades entre ellas las de Pavía y Berkley.  Conocido por sus estudios sobre el dinero, la población y los sistemas sanitarios es, sin embargo, mucho más recordado por haber formulado por vez primera las cinco leyes básicas de la estupidez humana. Conviene leerle.