"Nada es real hasta que se experimenta" John Keats

BELLO COMO UNA PRISIÓN EN LLAMAS. Breve descripción de los Gordon Riots Julius Van Daal

BELLO COMO UNA PRISIÓN EN LLAMAS. Breve descripción de los Gordon Riots

Julius Van Daal

La primera insurrección proletaria de la era industrial comenzó como una protesta religiosa azuzada por un aristócrata liberal (quien rápidamente se asustó de los que había hecho) y terminó como un movimiento masivo de amplitud insospechada que sobrepasó a sus líderes iniciales y dirigió sus iras contra los símbolos más evidentes del poder aristocrático y burgués (las mansiones y negocios de los ricos, el ayuntamiento, los miembros del gobierno y del parlamento, el alto clero y el banco de Inglaterra). El “populacho” (como lo denominarían algunos cronistas) asaltó e incendió seis de las siete prisiones de la ciudad, liberó a los presos, sembró Londres de hogueras durante varios días, socializó las destilerías, agotó las existencias de bebidas alcohólicas, obligó a retroceder (cuando no a sumarse o a fingir que se sumaban) a magistrados y policías, confraternizó con la guarnición local, y solo pudo ser finalmente reducido, con mucha mayor crueldad que la mostrada por él, gracias a la intervención de fuertes contingentes del ejército traídos expresamente desde lejos. Y todo ello nueve años antes de la toma de la Bastilla por los revolucionarios del otro lado del canal de La Mancha.

Julius Van Daal narra esas frenéticas jornadas con pluma ágil, irónica, divertida a ratos; no oculta sus simpatías con los sublevados entre los que se encontraba un joven William Blake (quien más tarde recogerá sus experiencias de aquellos días en alguno de sus poemas); introduce cada capítulo con citas solventes e ingeniosas; e ilustra el texto con nueve deliciosos aguafuertes capaces de transmitir con notable verisimilitud la ética insurreccional y la estética, mitad alucinada, mitad orgiástica, del alzamiento. El texto, un librito de pequeño formato y poco más de 100 páginas, incluye un epílogo dedicado a la contradictoria figura de George Gordon, el aristócrata instigador, cuyo nombre ha quedado en los libros de historia como el más breve y conocido descriptor del episodio.

Quizá no resulte ocioso mencionar que en el momento álgido de la insurrección, cuando las masas se habían adueñado de las calles y parecía imparables, y los refuerzos militares no acaban de llegar, el Poder solo tuvo éxito en la defensa de una de las instituciones atacadas por los amotinados: el Banco de Inglaterra. Tres veces intentaron los sublevados tomarlo y en las tres fueron rechazados a sangre y fuego. ¡Toda una declaración de prioridades!

El librito fue primorosamente editado en 2012 por Pepitas de calabaza ediciones, cuya autodefinición no deja indiferente: “una editorial con menos proyección que un cinexin”.

Julius Van Daal ensayista, traductor e historiador del anarquismo, nació en París en 1960, desertó precozmente de la escuela y ha sido uno de los fundadores del colectivo L´ insomniaque. En 2001 publicó Le rêve en armes, un libro ilustrado sobre la revolución social española de 1936.

Bello como una prisión en llamas fue publicado en Francia en 1998 y en España en 2012. No obstante, de los Gordon Riots se sigue sabiendo muy poco entre nosotros.