"Nada es real hasta que se experimenta" John Keats

Ejercicios de Estilo- Raymond Quenau

                                              EJERCICIOS DE ESTILO  

                                                               Raymond Quenau

Noventa y nueve formas diferentes de contar una anécdota trivial, el propio autor relató más tarde que durante los años treinta Michael Leiris y él asistieron a un concierto en la sala Pleyel de París en el que se interpretó el Arte de la Fuga de J. S. Bach. Al salir se dijeron que sería muy interesante hacer algo de ese tipo en el plano literario. Recordando aquél concierto, Quenau escribió las doce primeras versiones de la anécdota en mayo de 1942. Entre agosto de ese año y julio de 1944 añadió una docena más. A lo largo de 1945 escribió otros dieciocho. Y durante el verano de 1946 escribió los que faltaban hasta completar el libro. Luego, en 1963,  aprovechando una reedición ilustrada del libro, Quenau introdujo seis nuevos textos que sustituyeron a otros tantos antiguos para que la cifra total no se modificara.
Obra de clasificación imposible, de muy difícil traducción, referente de culto, ineludible para cualquiera que desee escribir, radical, provocativo, lúcido y lúdico, en Ejercicios de Estilo se encuentra de todo (o casi): formas coloquiales y tradicionales, lenguaje comercial y lenguaje culto, sonetos y disgresiones, pedanterías y vulgarismos, disparates, telegramas, partituras, errores intencionados, mini obras de teatro, caligramas y poemas. Podríamos decir que más que un libro se trata de un manifiesto (Quenau empezó su carrera literaria en el surrealismo) pasado por el doble tamiz del distanciamiento y la ironía.  Parodia lúcida de cualquier preceptiva literaria, el libro sigue siendo una fuente de inspiración, un monumento al ingenio, una construcción reconstruida y una deconstrucción constructiva. Leerlo sigue siendo un reto estimulante.
Raymond Quenau nació en Le Havre (Francia) en 1903 y murió allí en 1976. Periodista, editor, traductor, poeta, novelista, libretista, guionista de cine, creador de la patafísica, cofundador del grupo oulipo y de un nonato Instituto de Prótesis Literarias, amante de la música y de las matemáticas, miembro de la Academia Goncourt, sus obras más conocidos son “Siempre somos demasiado buenos con las mujeres” (cuyo contenido nada tiene que ver con el título) y “Zazie dans le Metro”, que fue llevada al cine por Louis Malle.