"Nada es real hasta que se experimenta" John Keats

El hombre en busca de sentido. Vicktor Frankl

Este libro, publicado al año siguiente de acabar la segunda guerra mundial y de la liberación de su autor, neurólogo y psiquiatra austriaco, de un campo de concentración nazi, no es un relato más sobre la vida en los campos y los efectos psicológicos de la liberación. Es mucho más que eso. Se trata de una indagación profunda sobre las razones que nos llevan a mantener la esperanza e intentar sobrevivir incluso en las circunstancias más extremas, cuando, aparentemente, la vida se cierra por completo ante nuestros ojos.

Además, fundó las bases de lo que más adelante se conoció como Logoterapia, o tercera escuela psicoanalítica de Viena (tras las de Freud y Adler), de la que Frankl fue el principal impulsor. A la postre, consiste en una lúcida reflexión sobre el determinismo y la libertad de elegir.

Frankl, quien a menudo preguntaba a sus pacientes deprimidos por qué no se suicidaban y les ayudaba luego a encontrar en sus biografías motivos para seguir viviendo, derivó de su experiencia y de la de sus compañeros de internamiento (así como de un lúcido análisis de las actitudes de sus guardianes) su filosofía básica de psicoterapia. La cual se basa en postulado sencillo: si no siempre podemos modificar las condiciones que rigen y a menudo asfixian nuestra existencia, siempre somos dueños de elegir la actitud a adoptar frente a ellas. O dicho de otro modo: los seres humanos conservamos siempre la capacidad inalienable de poder elegir.

Alejado tanto del hedonismo grosero (“todo sufrimiento ha de ser evitado”) como de cualquier tentación masoquista más o menos sublimada (del tipo de “el sufrimiento redime”), Frankl sostiene que cada persona ha de dotar de significado a su sufrimiento. Para él, por lo general el sufrimiento evitable debería de ser evitado y en su caso tratado. Sin embargo, saber dotar de sentido al sufrimiento inevitable abre un caudal de esperanza y de dignidad a quien lo padece y lo sitúa en mejores condiciones para afrontarlo. La tarea del psicoterapeuta consistiría entonces en reforzar los instrumentos personales, biográficos y relacionales que permiten diferenciar ambos tipos de sufrimiento y, llegado el caso, dotar de significado a este último.

Recuerdo que cuando lo leí por vez primera, hace más de veinticinco años, yo atravesaba el periodo probablemente más sombrío y deprimente de mi existencia. Leerlo tuvo para mí un valor sanador.

Libro de poco más de cien páginas, cientos de veces reeditado y traducido a decenas de idiomas, El hombre en busca de sentido, es muy recomendable para los estudiantes de ciencias de la salud y también para los profesionales en ejercicio. Les ayudará a entenderse mejor a sí mismos y a sus pacientes.

Sin embargo, se trata de un libro que puede ser leído por cualquier persona y tuvo un éxito enorme de ventas desde su publicación. La versión en español publicada por Herder lleva un apéndice con los principios básicos de la Logoterapia.

Una breve e interesante entrevista al autor (en inglés con subtítulos en español) puede verse en: https://www.youtube.com/watch?v=k6JeEkaaBt4&t=34s

Vicktor Frankl nació en Viena en 1905 y falleció en su ciudad natal en 1967.