"Nada es real hasta que se experimenta" John Keats

El hombre que amaba a los perros - Leonardo Padura

Leonardo Padura probablemente sea en estos momentos el escritor cubano vivo más popular en España gracias a su serie de novelas policíacas situadas en La Habana cuyo protagonista es Mario Conde. Pero Padura es mucho más que un escritor de género. Si alguien tiene dudas, puede leer este magnífico relato de los personajes y las circunstancias que fraguaron uno de los asesinatos políticos más famosos del siglo XX, el ordenado por Stalin en la persona de León Trotski.
“El hombre que amaba a los perros” es, a un tiempo, narración histórica y novela de misterio, crónica política y biografía personal, ajuste de cuentas con la utopía y minucioso informe, personal y generacional, de la derrota y del horror. Pero, ante todo y sobre todo, es una gran novela que atrapa desde el principio y no te suelta hasta la última palabra de la última línea de la última página que, no por casualidad, resulta ser “compasión”.
Años de investigación, reflexión y discusiones con decenas de personas, y el innegable oficio de Padura para narrar, con técnicas de suspense y de misterio, a lo largo de grandes periodos de tiempo (desde 1928 - destierro de Trotski a Prinkipo - a 2004, comienzo del relato en La Habana) y de espacio (de Moscú a Coyoacán, de Barcelona a Nueva York), han producido quinientas setenta y tres páginas memorables cuyo hilo conductor no es otro que la progresiva transformación del hijo de una joven de la burguesía catalana convertida a la Revolución y el Comunismo en un asesino profesional.
Pues este libro es, ante todo, la historia – hasta donde es posible conocerla y, aún más, imaginarla - de Soledad Mercader y de su hijo Ramón. Y de las muchas personalidades de Ramón antes y después de cumplir con su criminal encargo. Pero no es solamente eso. Padura mismo lo dice en su nota final: “…Muerta y enterrada la URSS, quise utilizar la historia del asesinato de Trotski para reflexionar sobre la perversión de la gran utopía del siglo XX, ese proceso en el que muchos invirtieron sus esperanzas y tantos hemos perdido sueños, años y hasta sangre y vida”.
Si, tal como escribió Quevedo, “El sueño de la razón produce monstruos”, leyendo este libro se comprende cómo las pesadillas del monstruo pueden empujar al horror y al espanto no solamente a las víctimas sino también a los verdugos, quiene poco a poco van siendo conscientes de la atrocidad a la sirven, de lo abominable que a los ojos de la mayoría resulta lo que están haciendo, pero son incapaces, como los personajes de las tragedias griegas o de los dramas de Shakespeare, de rebelarse y evitarlo.
Variante compleja del “manuscrito encontrado” (el narrador – Daniel – da a conocer un texto de su fallecido amigo Iván compuesto sobre el casual encuentro con una anciano que puede ser, que probablemente sea pero que no sabemos finalmente si es - el propio Ramón Mercader) la novela se desarrolla en tres planos paralelos e interconectados: el destierro y huida de Trotski; la preparación de la compleja trama de asesinato en la que los Mercader son la pieza clave; y el propio relato de Iván, de su penalidades en la Cuba castrista y de sus encuentros con el “misterioso anciano”.
En gran medida, es un libro desazonante porque, al igual que otros muchos han develado los mecanismos psicológicos sobre los que se aupó el fascismo, en este de Padura, vemos en acción los miedos, envidias, estupideces, oportunismos, odios y bajezas que, presentes en la vida cotidiana, forman la materia prima con la que, en todo lugar y toda época, los sedientos de poder y los carentes de escrúpulos asientan sus tiranías manipulando la ingenuidad y el deseo de justicia e invocando los más bellos y elevados ideales.
Leonardo Padura nació en La Habana en 1955. Novelista y periodista ha recibido numerosos premios entre ellos el premio de novela Café Gijón y el Dashiel Hammett de novela policíaca. En 2011 el gobierno español le concedió la ciudadanía española. Leonardo Padura sigue residiendo en Cuba.

El hombre que amaba a los perros. (Tusquets, 2009) - Leonardo Padura