"Nada es real hasta que se experimenta" John Keats

Usar el cerebro. Facundo Manes y Mateo de Niro

Hace un par de meses fui a la Casa de América para asistir a tres conferencias sobre el cerebro.  A cada conferenciante le habían asignado veinte minutos: los tres se atuvieron al tiempo y dictaron buenas conferencias. Me impresionó la primera, pronunciada por un investigador argentino, formado en Estados Unidos e Inglaterra y radicado actualmente en Buenos Aires, a quien no conocía. Se llamaba Facundo Manes. A la salida compré su último libro, recién publicado, y en el autobús de regreso a casa, comencé a leerlo.  Me atrapó.

Usar el cerebro es una puesta al día con lenguaje sencillo de los últimos hallazgos en la investigación sobre el cerebro. Muchos de sus capítulos son re-elaboraciones de artículos aparecidos previamente en diarios bonaerenses de amplia tirada. Partiendo de la más rigurosa investigación experimental de base biológica, Facundo Manes integra en su exposición, las dimensiones emocional, lingüística, cognitiva, social, cultural y ética del comportamiento humano. Alejado de cualquier tentación reduccionista, el autor destaca lo mucho que se ha avanzado en los últimos veinte o treinta años en este campo al tiempo que enfatiza que es mucho más lo que queda por saber. Las bases neuro-fisiológicas y evolutivas de las respuestas automáticas a los distintos estímulos (placenteros, dolorosos o peligrosos) están muy bien descritas, de modo que el carácter funcional de los automatismos y su compleja relación con las elecciones conscientes es probablemente una de las grandes fortalezas del libro.

Muy en línea de con los estudios neuro-fisiológicos más recientes, Manes sostiene que la manera de pensar de los seres humanos está fuertemente condicionada por su manera de sentir. Y que esta última, está, a su vez, muy condicionada por la educación, la cultura y el régimen emocional moral en que nos socializamos. Saberlo nos permite trabajar, individual y colectivamente, para remover los condicionantes negativos que afectan nuestros procesos mentales y fortalecer los positivos. En ese sentido su discusión de los trastornos mentales más frecuentes (ansiedad, depresión, trastornos alimentarios y otros) y de los elementos de eficacia  probada para prevenirlos y tratarlos (con fuerte énfasis en la higiene básica, la dieta equilibrada, la actividad física regular, la apertura a situaciones y retos nuevos, y las relaciones sociales) son un compendio de reglas sencillas y poderosas de higiene mental y de fomento de las oportunidades de sufrir menos y disfrutar más.

Su descripción del funcionamiento de la memoria y del olvido (“no es el tiempo quien condiciona la memoria sino las emociones”), del carácter re-elaborativo de los recuerdos, del papel negativo que, sobre todo en los jóvenes, tiene no entrenarse en diferir la satisfacción producida por la recompensa ansiada, o del significado del miedo en el individuo y las sociedades, son otros momentos inolvidables del libro. Porque, además de neurólogo e investigador, Facundo Manes es un humanista. Y un gran lector. Ello queda patente en las muy pertinentes –y a menudo divertidas- citas de obras literarias insertadas al final de cada capítulo.

Facundo Manes es un neurólogo y neuro-científico argentino creador del Instituto de Neurología Cognitiva, presidente de la Fundación INECO y rector de la Universidad Favaloro.

Mateo de Niro es periodista y trabaja en la Fundación INECO.