"Nada es real hasta que se experimenta" John Keats

José Félix Olalla

José Félix Olalla es madrileño, farmacéutico y trabaja en un laboratorio. Ha publicado nueve libros de poesía, en su mayoría premiados o distinguidos en convocatorias nacionales como el Adonais, el Villa de Martorell o el Juan Bernier. Escribe la página de crítica literaria de la revista Pliegos de rebotica. Su última obra Los signos del pentagrama, premio villa de Benasque, ha aparecido en el verano de 2010.

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Erasístrato descubre la enfermedad de Antíoco

Con un dolor muy dulce
que no parece acaso el suyo
pero es propio y la nostalgia decide
y labra el pulso de los suicidas,
yace Antíoco, el príncipe,
y nadie duerme alrededor y nadie sabe
de qué mal sufre su fiebrura.

No sea desagradecido el pensamiento
del más bello anhelo que adivina
en la mujer amada a la madrastra.
Oh celebérrimo doctor, sé cuidadoso,
mira a quién miras
cuando el enmascarado amor descubres.

Cornelio Celso habla con su médico

No me infieras la ofensa de quitarme la túnica,
de despojarme las ropas y tenderme en el lecho;
si la naturaleza ha sido descuidada o ingrata
no seas tú quien dispense favores que no pido.

Setenta años he cumplido y conozco las señales,
hasta el poro más ignoto de mi cuerpo
se levanta contra mí ahora y me molesta,
mis piernas danzan solo en un son funerario
y mis brazos se fatigan aunque no carguen la espada.

El emperador Severo Alejandro ha promulgado leyes
que regulan tu ciencia,
caro doctor que no ignoras que mi momento ha llegado,
así que tiende la fina cortina de lana, tráeme agua
en el búcaro de plata de la domus lujosa,
apaga tu palmatoria y déjame que duerma
con mis seres recordados y queridos,
que el copero celeste acudirá quizás esta noche
a envolver en la niebla los instantes perdidos,
a la cita secreta que conmigo se entabla,
a  la larguísima cita que esta tarde prepara.