"Nada es real hasta que se experimenta" John Keats

María Ángeles Lonardi

María Ángeles Lonardi (Larroque, Entre Ríos, Argentina). Desde el año 2002 vive en Almería. Es profesora, poeta y escritora. Ha ganado varios premios nacionales e internacionales de poesía, relato corto y microrrelato. Ha publicado cuatro libros de poemas. Forma parte de numerosas antologías a ambos lados del Atlántico y es miembro del Centro Andaluz de las Letras. Su trayectoria literaria puede verse en su blog: https://letras-sobre-papel.blogspot.com.es/

¿De qué depende?

Los juegos de hoy no son los de ayer.

Hemos perdido las ganas de jugar.

Hemos mandado a dormir al niño

que llevamos dentro

y nos hemos parado

en el primer peldaño del miedo

con toda la escalera por delante.

Y nos hemos mirado en el charco

más pequeño, antes de saltar…

y hemos aceptado que Ícaro

ya intentó y no pudo

llegar al sol, por eso,

¿para qué aventurarse?

Hemos aprendido a ser

quienes quieren los demás

pero, no somos los acróbatas,

los mimos, los arlequines,

los payasos, los soñadores,

los aventureros que llevamos

grabado a fuego en el ADN.

¿Sabemos en realidad

de qué depende nuestra existencia?

Por lo pronto, tengo claro

que hoy comeré sin culpa

y me miraré al espejo,

sin fingimientos, y le hablaré

a mi fiel almohada,

sin remordimientos.

Le confesaré que quiero jugar

como la niña que fui

y que echo de menos.

Aunque la vida no sea un juego.

(De Poemas para leer a deshoras, Letra Impar, 2017)

Ítaca

Cuando un día emprendas tu viaje,

más allá del sur encontrarás un baluarte

de recuerdos, de soles de nostalgia

contenidos en un abrazo

y podrás sentarte a contemplar sereno,

a la vera del camino recorrido,

los éxitos y los fracasos.

Inspirar profundo y contener el aire

hasta reconocerlo, hasta saberlo tuyo.

Abrirte y en cada revoloteo de palomas,

dejar que se te escape el alma

y sentir un escalofrío que sube por la espalda

para dibujarte en la boca una sonrisa.

Reconocerás entonces

esa Ítaca que estabas buscando…

Y al llegar la mañana,

el sol partirá en dos el horizonte,

te cegará los ojos, inclemente y vil,

pero podrás dejarte caer sobre la hierba

después de haberte comido el mundo,

después de haberte dejado la piel

en cada beso, en cada batalla, en cada llanto.

Podrás dejarte caer mientras el destino

se hace mueca, se hace cobijo

agazapado y sonreirás de espaldas al ayer.

Sabrás que has llegado,

oliendo a tu tierra, a ti mismo,

más allá del sur, más allá de una mirada.

(De Más allá del sur, Poetas desde Almería. Antología de Poetas del Sur. Letra Impar, 2017)